Movilización nacional e internacional contra los proyectos de destrucción y muerte. Zapata y Samir Viven. La Lucha Sigue. Chinameca, Morelos, 10 de abril, 9 hrs. Movilización nacional e internacional contra los proyectos de destrucción y muerte. Zapata y Samir Viven. La Lucha Sigue. Chinameca, Morelos, 10 de abril, 9 hrs.

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De calpuleques... y de payasos

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De calpuleques

“Con tu vida me respondes y si me fallas te cuelgo de un casahuate”, así le dijo Emiliano Zapata a Francisco Franco Salazar, Chico Franco, al entregarle para su resguardo los títulos primordiales de los ejidos de Anenecuilco que a su vez le habían confiado el Consejo de Ancianos de su pueblo, el 12 de septiembre de 1909, al nombrarlo calpuleque (protector de los títulos de propiedad de las tierras).
La respuesta de Chico Franco fue rotunda: “¡Mejor me muero, antes de fallarle a ti y a la causa!”... y cumplió. Son cuatro cuadernos en los que se encuentra: la información de los derechos de las tierras de Anenecuilco y la lucha de sus pobladores por recuperarlas; constancias históricas que habían sido obtenidas del Archivo General de la Nación, en 1905 por Luciano Cabrera y Avelino Salamanca, nombrados por la asamblea del pueblo como sus representantes para ello.
Desde 1909 y hasta su muerte en 1947, Chico Franco resguardó con su vida los documentos que el Caudillo del Sur le entregara, entre otros, la Real cédula del 19 de Febrero de 1560, la Merced real del virrey Don Luis de Velasco de 5 de Septiembre de 1607, el Ramo de mercedes reales del 22 de Febrero de 1614, el Fundo legal de tierra de indios de 1798 y el Mapa topográfico del pueblo de Aneneuilco, del 26 de Noviembre 1853.
Sólo los títulos primordiales de Anenecuilco son 133 páginas foliadas, con sellos del AGN.
Los papeles los traían en medio de la lucha armada, enrollados en una caja de lata para cuando Emiliano los solicitara. Zapata sacó a Chico Franco de las batallas y le dio la tarea de secretario y escribano del movimiento. La encomienda era cuidar con su vida los títulos de tierras de Anenecuilco”
Chico Franco no olvidó su encargo; pero, el 23 de diciembre de 1947 su casa fue tiroteada y asaltada; quienes perpetraron el ataque se llevaron heridos a Chico y a dos de sus hijos.
Los tres fueron torturados; los asesinos iban por los documentos que Chico había prometido resguardar con su vida; tres días después sus cuerpos fueron encontrados acribillados a bayonetazos. Chico Franco cuplió la palabra empeñada a Emiliano Zapata; murieron pero la enomienda se mantuvo bajo resguardo seguro.
De cualquier manera, Jesús Sotelo Inclán ya había dado cuenta de su existencia en su libro Raíz y Razón de Zapata.
Cuando murió Emiliano Zapata, Chico Franco siguió gestionando ante el AGN, y el legajo se amplió; tras ser asesinado, su hija Esperanza Franco dejó los legajos en custodia de Jesús Sotelo Inclán, tras su muerte, en un accidente, fueron “donados” por su hermano al gobierno federal y en la actualidad, el legajo original de esos títulos de propiedad está depositado, desde 1991, en la caja fuerte de la Museo Casa Zapata, en Anenecuilco, sin poder ser visto ni estudiado por nadie.
Como quiera que sea, Chico Franco había cumplido y gracias a su vida los documentos se preservan. Cosas del zapatismo la palabra empeñada se respeta, las promesas se cumplen.

 

... y de payasos
Cien años despùés de su asesinato, hay quienes quieren hacer creer que con el apellido se heredan las convicciones.
Durante muchos años los hijos de Zapàta fueron cobijados por el régimen que asesinó a su padre, particularmente de infausta memoria es Nicolás Zapata Alfaro, secuestrador, torturador y asesino de Chico Franco. Cierto, hijo del general, pero, no lo es menos que padre de un tal Jorge Zapata González.
El padre fue priísta, el mismo Jorge lo fue pero ahora estrena partido, el PAZ, de registro local (no dio para más), regalo de ELMOnigote, el día que anunció lo del “Año de Zapata”, a cambio de tomarse la foto con el ridículo sombrero de “zapatista”... un buitre con sombrero y un gusano con bigote, eso es lo que aparece en la foto (HdV)